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La moda de primavera enmarcada

Para crear colecciones es imprescindible la inspiración y la moda no es moda si no consigue inspirar a quien la mira.

Words by Raquel Fernández Sobrín

Artículo
4 de febrero, 2021

“Soy un pintor fracasado”, aseguró en 1992 Yves Saint Laurent. El creador del vestido Mondrian (1965) y de la colección Pop Art (1966) se posicionaba así con los que responden “No” cuando les preguntan si la moda es arte. La cuestión ha perseguido a los creadores de la industria desde que esta comenzó a funcionar como tal a finales del siglo XIX, y el principal motivo de negación es su carácter funcional, temporal y corporal (el vestido se hace para ser llevado durante un tiempo determinado con la premisa de que se debe adaptar al cuerpo humano). Hasta quien con sus colecciones se salta esos principios a la torera, como Rei Kawakubo en Comme des Garçons, se niega a considerar la moda como arte. Para los que nos limitamos a observar, formarse una opinión definitiva no es tan fácil.

 

moda y arte4 Jil Sander y Maria Blanchard
moda y arte Ottolinger y Luis Gordillo

Desde que llegase a Loewe en 2013, Jonathan Anderson ha defendido a ultranza la artesanía y explotado -creativamente- su obsesión por las antigüedades. Bien sea en la cerámica o los tapices, el irlandés siempre es capaz de encontrar en el pasado las claves para dar con la ropa del futuro. Para muestra, una pincelada de maestro: su última colección presentada a la prensa en una caja que era en realidad un kit completo para adentrarse en el mundo de las manualidades mantendría el tipo en un cuadro de Velázquez. No es la única propuesta de la próxima primavera capaz de trasladarnos al Museo del Prado. La línea alargada de las mangas en los looks de Max Mara, la decisión de no cubrir la zona de los hombros, el uso del patchwork y la paleta de color son reflejo de la filia de Ian Griffiths por el arte renacentista. Los clásicos pueden ser fuente de inspiración recurrente, pero los diseñadores suelen preferir ser pintores de su tiempo. A veces hasta se adelantan a él. ¿Quién le iba a decir a Elsa Schiaparelli que su prolífica colaboración con Dalí seguiría siendo sustento creativo de su firma más de 80 años después?

 

Los clásicos pueden ser fuente de inspiración recurrente, pero los diseñadores suelen preferir ser pintores de su tiempo. A veces hasta se adelantan a él

moda y arte Lee Krasner y Molly Goddard

La moda, como el arte, está sujeta a la percepción del espectador y a veces puede funcionar como catalizador de la memoria artística a la manera de la magdalena de Proust. Solo Jonny Johansson sabe si ha visto algún cuadro de los que Sorolla pintó inspirándose en los pescadores de Jávea, pero vestidas con redes, algodones lavados y sedas tornasoladas, sus modelos para Acne Studios bien podrían acabar de emerger del Mediterráneo entre barcas blancas y cestos de mimbre. Algo parecido pasa con las de Dries Van Noten: vestidas con esos colores, ¿no parecen parte de la obra de Abraham Lacalle? Las elegidas por Wes Gordon para presentar sus creaciones para Carolina Herrera New York no solo llevaron la última interpretación de la vestimenta de los años sesenta, también se convirtieron en un homenaje a la obra de Joan Miró durante esa década. Estos lazos son aquellos pájaros y los lunares, las estrellas que trazó el pintor catalán.

 

moda y arte Acne Studios y Sorolla
moda y arte Chopova Lowena y Vladimir Dimitrov

La moda puede funcionar como catalizador de la memoria artística a la manera de la magdalena de Proust

El uniforme que Lucie y Luke Meier han perfilado para la primavera de Jil Sander podría ser el de «La Pianista» (1919) de María Blanchard, las mujeres de Molly Goddard podrían vivir en la obra de Lee Krasner y los adolescentes de Raf Simons bailar en la de la incomprendida Hilma af Klint. ¿No encaja a la perfección la tradición moderna de Chopova Lowena en el marco de los retratos femeninos de Vladimir Dimitrov?

 

Demna Gvasalia prefirió adelantarse al amanecer para sacar a la troupe Balenciaga a las calles de París en un homenaje involuntario a las noches de la vanguardia de Picasso, que empezaban con una cena en casa de Gertrude Stein y terminaban con brindis en lo más alto de Montmartre. Y hablando de vanguardias: podemos estar tranquilos respecto al futuro de la moda si para los diseñadores jóvenes la creatividad fluye como los meandros del artista Luis Gordillo, representados con cuerdas, cortes asimétricos y costuras en las prendas de Ottolinger. Para crear moda es imprescindible la inspiración, pero la moda no es moda si no consigue inspirar a quien la mira.

 

moda y arte Raf Simons y Hilma af Klint

 

 

  1. Jil Sander / “La Pianista” (1919), María Blanchard.
  2. Ottolinger / “Situación Meándrica 3” (1986), Luis Gordillo
  3. Molly Goddard / “Palingenesis” (1971), Lee Kasner
  4. Acne Studios / “Rocas de Jávea y el bote blanco” (1905), Joaquín Sorolla
  5. Chopova Lowena / “Untitled” (circa 1920), Vladimir Dimitrov
  6. Raf Simons / «Altar painting Nº1» (1907) Hilma Af Klint 
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