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Vestidos de verano… ¿otra vez?

¿Qué esperamos encontrar realmente cuando introducimos esas tres palabras mágicas en Google cada año?

Words by Raquel Fernández Sobrín

Artículo
20 de junio, 2021

Somos animales de costumbres. Aunque tratemos de luchar contra este aspecto de nuestra naturaleza, volvemos a tropezar en la misma piedra. A hacer aquello que no queríamos volver a hacer o a hacer aquello que hacemos siempre porque si siempre lo hacemos para qué cambiarlo. Cosas como mirar la hora en el móvil cada dos minutos, seguir interrogándonos por lo que pudo fallar en aquella relación de la que en voz alta no queremos acordarnos o ponerle al café o al té solo una pizca de endulzante. Según ciertas herramientas de marketing digital, también, utilizamos los buscadores a nuestro alcance para encontrar vestidos de verano por estas fechas. Google Trends nos delata -en un vistazo rápido a sus estadísticas es posible entender por qué “Zara” se ha convertido en palabra clave de los titulares de tu revista de moda de confianza-, Answer the Public revela nuestras dudas más profundas (“Qué vestidos se llevan”, “vestidos largos verano”, “vestidos fiesta 2021”) y Lyst, el motor de búsqueda del usuario que ya tiene la tarjeta de crédito encima de la mesa, es el mejor indicador de las tendencias reales porque desde principios de la primavera nos ha reflejado víctimas del Versace con cadenas de Dua Lipa y del furor por los vestidos halter de Halston tras el estreno de la serie en Netflix. Más allá de impulsos consumistas asociados a productos culturales, el interés por los vestidos en verano se repite cada año. ¿Por qué?

 

House of Sunny - Summer Dresses - Suit Magazine

La respuesta obvia, que los vestidos son una prenda estacional, merece una segunda y tercera consideración porque su necesidad no puede compararse con la de los abrigos en invierno y la ropa de baño (esta vez sí) en verano. Es posible defender el mismo vestido combinado con unas cosas o con otras a lo largo de todo el año, pero sí es cierto que los vestidos tienen algo en común con el espíritu de los tres meses que en este momento tenemos por delante.

 

Liv Tyler Stealing Beauty 1996 summer dress Suit Magazine

El verano es la estación en la que nos ponemos las cosas fáciles. Un momento en el que no nos parece tan importante que nos dé la una de la madrugada en la terraza de un bar, aunque el día siguiente toque cumplir con la misma jornada laboral que en enero porque el calor y las horas de luz nos ayudan a relativizar el tiempo. Un periodo concreto en el que nos permitimos olvidarnos de las preocupaciones y nos dejamos llevar con más facilidad. El verano es el mejor momento del año, casi siempre, solo por la esperanza de que lo sea. Solo por el tiempo que pasamos esperándolo. En verano no existe el despertador, experimentamos la sensación de no tener absolutamente nada que hacer y consideramos normal ver amanecer. Es razonable pensar que un armario de vestidos es lo apropiado para este momento porque con una sola prenda cualquier complicación de estilo queda resuelta.

 

Así que puede que cada vez que volvemos a teclear “vestidos de verano”, lo que realmente estemos haciendo sea anticipar todas esas emociones que asociamos con él. Que no estemos buscando otro vestido más (Google, tú y yo sabemos que tenemos suficientes), sino estar más cerca de los días largos y las noches cortas. La buena noticia es que ya han llegado. Podemos dejar de buscar. Feliz verano.

 

 

Fotos: House of Sunny / Liv Tyler en ‘Stealing Beauty’ (1996)

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